Bolsa de Caridad
«Si un hermano o una hermana están desnudos y carecen del sustento diario, y alguno de vosotros les dice: ‘Id en paz, calentaos y saciaos’, pero no les dais lo necesario para el cuerpo, ¿de qué sirve? Así también la fe, si no tiene obras, está muerta en sí misma.»
De la Carta de Santiago (2, 12-15)
Desde sus inicios, esta Venerable Hermandad fue concebida con la intención primordial de llevar a cabo obras de tipo socio-caritativo. Es por ello, que en 1956, crea una escuela de alfabetización, poco tiempo después una de corte y confección y posteriormente abre un comedor gratuito para necesitados que tenía el nombre de «Escuela Comedor Cristo de Medinaceli», el cual se ve obligado a cerrar sus puertas por falta de medios en el año 1969, fecha de triste recuerdo para la ciudad de La Línea de la Concepción debido al cierre de «La Verja», que separaba nuestra ciudad y Gibraltar, por parte de las autoridades españolas. Como consecuencia directa, gran parte de la población se ve obligada a emigrar por falta de recursos, reduciéndose sensiblemente la población y por consiguiente también el
censo de hermanos de esta cofradía el cual se redujo a unos escasos 26, cuando unos meses antes contaba con una cifra cercana a los 1000 hermanos. A partir de esa fatídica fecha, la Hermandad continuó con su difícil andadura, sobreponiéndose a toda vicisitud, llevando a cabo su labor asistencial, en función de sus recursos, colaborando con Cáritas, con otras asociaciones de carácter benéfico, así como con la propia Parroquia de Santiago Apóstol donde reside desde su fundación, y llevando a cabo campañas de Navidad, campañas de ayuda a la lucha contra el cáncer…
La Bolsa de Caridad de la Hermandad nace en el año 2005 con el principal objetivo de poder gestionar todas estas labores de carácter sociocaritativo. Este organismo de la hermandad está registrado en los estatutos y en el reglamento de régimen interno de la misma, donde podemos observar su organización, por la cual la presidencia de la Bolsa de Caridad corresponde al Vocal de Caridad y Relaciones Fraternas, que a partir de su equipo de voluntarios elegirá a un tesorero y a un secretario para un mejor funcionamiento.