Sede Canónica
Parroquia de Santiago Apóstol
La Iglesia de Santiago Apóstol, construida en 1998, es un ejemplo de arquitectura funcional que refleja las tendencias del último tercio del siglo XX. Su diseño destaca por la sencillez y modernidad, con elementos que equilibran lo estético y lo práctico. La entrada principal está enmarcada por un pórtico sostenido por cuatro delgados pilares cilíndricos que descansan sobre gradas. En la base de la fachada, junto al pórtico, se abren vanos rectangulares verticales que aportan luz y dinamismo al diseño. A la derecha, una torre cilíndrica rematada con una cruz metálica completa el perfil del edificio, dándole un carácter distintivo.
El interior del templo está pensado para fomentar la participación activa de los fieles en la liturgia, siguiendo las nuevas orientaciones de la Iglesia Católica. La disposición del altar en el centro permite organizar a los asistentes en forma de asamblea, promoviendo un mayor sentido de comunidad. El presbiterio, decorado con paneles simétricos y decrecientes adornados con cuadros, enmarca un crucifijo de gran tamaño y estilo vanguardista que se alza como elemento central del espacio. A la izquierda del altar, el sagrario se encuentra ubicado en su propia capilla, en un ambiente de recogimiento y reverencia.
Los inicios de esta parroquia se remontan al Grupo Escolar Santiago, ubicado en la calle Jardines, donde se habilitaba una de sus aulas para la Eucaristía del Domingo, adaptando un altar para tal propósito. Fue allí donde la imagen de Nuestro Padre Jesús Cautivo y Rescatado recibió culto por primera vez. Años más tarde, la Hermandad se trasladó a la ya erigida en el lugar actual, Parroquia de Santiago Apóstol. Sin embargo, el deterioro del edificio, sumado a su tamaño y falta de funcionalidad, motivó la decisión de demolerlo y construir un templo más adecuado para las necesidades de la comunidad.
La construcción del nuevo templo fue posible gracias a un acuerdo entre el Obispado y el Ayuntamiento, en el que la Diócesis cedió los terrenos del antiguo edificio a cambio de que el municipio financiara el proyecto. La primera piedra se colocó el 29 de octubre de 1998, en una ceremonia presidida por el Obispo de la Diócesis. El conjunto parroquial ocupa una superficie de 1360 metros cuadrados, de los cuales 461 corresponden al templo, mientras que el resto se destina a un centro parroquial con diversas dependencias.
La Iglesia de Santiago Apóstol tiene también un significado especial para los peregrinos, ya que es el punto de inicio de la Vía Serrana del Camino de Santiago, que culmina en Sevilla. Para destacar esta conexión, el Ayuntamiento ha colocado un azulejo que marca este lugar como el kilómetro cero de la ruta.
Este templo representa una evolución en la arquitectura religiosa de finales del siglo XX, combinando modernidad y funcionalidad con un profundo compromiso hacia las necesidades espirituales y sociales de la comunidad. Su diseño y propósito reflejan la adaptación de la Iglesia a los tiempos contemporáneos, sin perder de vista su legado y simbolismo